lunes, 17 de febrero de 2020

El camino del mago

Érase una vez, hace algún tiempo, en un reino en desarrollo, corrupto y lejano. Vivía un artesano hijo de un ilusionista-escapista y una aguerrida mujer. Este artesano se enamoró de la  más hermosa e inteligente de cuatro hermanas, hijas de una refinada mujer y un importante y noble constructor. El artesano deslumbrado por la belleza de la mujer, pidió su mano en matrimonio; pues no concebía la vida sin ella. El noble constructor, al ver la devoción con la que el artesano profesaba su amor, acepto de mala gana, pues este artesano no tenía mucho que ofrecerle, pero como negarse a la petición de su hija preferida, la luz de sus ojos.
Tiempo después, el artesano y la hermosa mujer, tuvieron un hijo, un barón, un heredero, el primogénito, a el cual le inculcaron con amor y disciplina valores como: la rectitud, la sinceridad, el respeto y el honor; le dieron la mejor educación que les fue posible y todo estuvo bien por un tiempo.  Pero, la influencia del mundo tarde o temprano lo alcanzo, haciendo que el hijo del artesano y la hermosa mujer ,el cual ahora era un joven replanteara los valores que le fueron inculcados, pues las personas mentían, engañaban y pasaban por encima de otros, inclusive sin necesidad aparente. El joven no sabia que pensar, pues si las cosas no eran como se las enseñaron sus padres, ¿que podría esperar? .Durante un tiempo esto afecto a él joven, pero después de meditarlo y observar el comportamiento de sus semejantes, decidió que el no podía hacer nada y como lo dijo un sabio “si un problema tiene solución ¿para qué te preocupas? Y si un problema no tiene solución ¿Por qué te preocupas?”.
Años después, el joven hecho un hombre se enfrentaba a una encrucijada, la cual había evadido durante mucho tiempo. ¿Qué hacer con su vida? .Si era cierto que poseía algunas habilidades y, por lo general, las habilidades adquiridas les daba la respuesta a la pregunta a otras personas, el joven no estaba seguro de que camino escoger, pues este camino seria el que tendría que seguir el resto de su vida.
Me gustaría, contar historias, mostrar lo bueno de las personas y del mundo y ayudar a que sea un lugar mejor; difundiendo los valores que mis padres me inculcaron… ¡Como un bardo! de los que se pueden ver en la caja mágica, pensaba el joven. Pero, su padre le respondió; eso no hay en estas tierras, para que puedas hacer eso, tendrías que viajar a reinos lejanos y sería necesario mucho oro, además, el padre le recordó, que el de joven deseaba ser un caballero de la guardia del rey. ¡Ese sería un buen camino! , dijo el padre. Esto a él joven no le agrado. ¿Y si me convierto en mago?, dijo el joven. Si, un mago de esos que su magia hace, que en una caja quepan personas, paisajes y animales, así les haría la vida más fácil a las personas y que tengan tiempo para poner atención a lo olvidado. A lo que el padre respondió: ¿un mago?, pero no importa si eres un mago, un artesano, bardo, herrero o cocinero, en este reino no podrás conseguir mucho y tu vida sería más difícil que ser caballero del rey, ¡casi imposible!. El joven desanimado por la negativa del padre y después de mucho tiempo de insistencia por parte del  padre, acepto, pues pensaba que le podría dar esa alegría a su padre a quien quería mucho. Pero, al pensarlo decidió que no debería recorrer un camino por otra persona, inclusive si esta persona era su padre. Y es así como, el joven por fin tomo su papel de hombre y decidió convertirse en mago.